domingo, 8 de noviembre de 2009

De aquí p'allá


Oscilaciones entre lo relevante y lo invisible
que te traen a mi primera
línea de pensamiento
o te dejan
aparcada en el olvido
impresionante, indivisible,
supremo.

Con el viento insuflando mis velas
con tu licor,
mi canoa se atreve a posarse cerca
de tu orilla.
Pregunto. Alguien me presta alguna silla
y ahora
sólo tengo que esperar
tu hora
en mi reloj.

Por fin sales de tu guarida,
por fin te dignas a dejarte ver.
Por fin rehúsas tu naturaleza inmemorial
y te materializas.
Luego, desde lejos,
me ofreces algo de beber.

El trigo de ahí afuera
festeja el saber
que por fin, al fin, nos encontramos.
El viento, de nuevo el viento,
se alegra agitando mis cabellos
alados
al comprobar
que te dejas encontrar...

Y entonces el péndulo se desliza.
Y entonces se pasa mi ciclo
de luna creciente,
y entonces me alejo, sin querer, de tu regazo,
y entonces, como siempre,
me despierto del sueño,
se deshace tu abrazo,
se derrite tu esmeralda
y me caigo de la cama,
¡Por los dos lados!

Neftalí.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Miss camiseta mojada

Tiembla, como si fuera la primera vez
como si fueras a largarte después,
y no quisieras

Reina, en las ciudades sin nombre
en autopistas hambrientas
mantienen vivo el dolor...

Tiembla, como si fuera la primera vez
como si fueras a largarte después,
y no quisieras

Quique González




(cómo me gusta la música de este hombre, hay una calle que lleva tu nombre pero no me acuerdo... fin de temporada para los cantantes y los camareros... en todos lugares te encuentro, en todos los lugares me siento un habitante más en la ciudad del viento... )

viernes, 6 de noviembre de 2009

Lo que te conté al oido...

Saltar. Me apetece salir contigo, por ahí, a sacarle risas a las esquinas y a las farolas (las farolas, que personajes) a enfrentarnos, espalda con espalda a todas esas hordas de indecisión e incertidumbre de hojas secas y almenas sin princesas.

Rascar con la punta de tus dedos, guiados por los míos, la propia corteza del alma de las cosas, sentarnos a la sombra de cualquier árbol y mirarnos, o ni tan sólo eso sino solamente besarnos, mientras la alegría de nuestros secretos derramados va iluminando la mañana, mientras las excusas para no compartir nuestras heridas se caen derretidas por nuestras ganas de volar...

Dominar el arte de decorar con arco iris las fachadas. ¿Todavía no te he contado cuantos abrazos son necesarios para plantar una avenida entera con árboles de guiños? Conozco un lugar donde sólo tuve que abrazarte una vez para que todo un jardín centelleara todos los colores, posibles, imposibles y esos otros que están dudosos de existir o no...

Conquistar el mundo de las pequeñas metas y los grandes logros. Ser capaz a tu lado de distinguir lo urgente de lo importante. Recordar que no hay nada más que pasar por la vida dándose cuenta que la conciencia de la grandeza de las cosas diminutas es lo que nos hace brillar. Recordar, si recordar, tengo ganas de recordar a tu lado, tengo ganas de, sin sentirme avasallado sentir que mis lindes pueden llegar más lejos, más profundo, más "padentro" y más alto, todo a la vez.

Correr hasta quedar exhausto, sembrar de carcajadas los umbrales, regalar rosas a los transeúntes, ponernos pañales y no echar ni gota, o llover sobre los folios indescifrables. Y gritar hasta agotar nuestra dudosa credibilidad, y cantar y bailar y hacer yoga...

Y Saltar... Me muero de ganas de darte la mano e ir por la calles simplemente riendo y saltando...

Pablo "el mago" Basoalto

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Estampas nocturnas bajo la luna llena...

Y mientras estoy de vuelta de acompañar a Horacio, la soledad de la noche y sobre todo el silencio se ver coartado y cortado por la voz de un coro que ensaya a hurtadillas en el pabellón de deportes de un colegio cercano. Moldesa me saluda con su letra azul, y allá al frente la luna se esconde entre vapores que la velan sin dejarse tapar...

Yo hubiera preferido un campo de encinas o un olivo, antes que las baldosas tan antientrópicamente colocadas, o los bloques de pisos, yo hubiera preferido una escoba y tres objetos imposibles, quien sabe, incluso hasta algún deseo inoportuno, antes que tener que soportar la levedad a la que esta sometido mi camino sin tu camino...

Entonces recuerdo las palabras de hace un rato, de Horacio, que me hicieron reír tanto:
-A mí lo que me molesta de una mujer es cuando me dice: no te quiero hacer daño. Pues claro que no, es que si quisieras hacerme daño serías una psicópata... (la gracia la tiene cuando se escucha a Horacio contándolo)

Tal vez él tenga razón. Tal vez el sufrimiento está sobrevalorado, así como la protección a los bocados de la gente cuando domesticamos y somos domesticados... Tal vez con tantas reservas nos hacemos insensibles a la verdad, a la sutileza de la calidad de este milagro... UNA vida. Basta de andar a medio gas, voy a salir ahora mismo a la calle a romper todas las corazas para el corazón (http://brovales.blogspot.com/2008/05/corazn-coraza.html). Así que voy a dedicarme a vivir sin miedo, a entregar sin mesura, y a no esperar de la luna más de lo que me quiera regalar. A partir de ahora, cierro los ojos, me tumbo en mi bote salvavidas y a confiar en que la brisa me lleve donde me tenga que llevar. Sea el cielo de los pistachos o el infierno del arroz...

Aunque después tenga que andar como un espantapájaros, aunque luego tenga que reinventarme por vez número 22...

Pablo (el mago Basoalto)

lunes, 2 de noviembre de 2009

La verdadera razón por la que se expande el Universo

Lo que embellece al desierto es que en cualquier lugar puede esconder un pozo de agua fresca, lo que embellece al cielo azul es que, cuando más lo necesitas, puede cruzarse la raya de un avión para alegrarte con un guiño la tarde. Lo que embellece el caminar es que, de repente, cuando menos te lo esperas, puede cruzarse en tu camino esa personita que, sin querer, sin deber y sin venir a cuento, te deja la vida patas arriba... jajajajajaja

Y claro que la lucha continúa, y claro que, como dice Horacio, la vida es como un tango, y debes mantenerte en tu eje, y debes seguir hacia adelante, disimulando como si nada hubiera ocurrido, pero, pase lo que pase, pese a quien le pese, sabes que una paleta con nuevos colores ha inundado tu retina, y nadie podrá impedir que todo te parezca nuevo y brillante, fresco y divertido, nadie podrá desalojarte de esta nueva sensación de libertad.

Ayer me crucé con ella en el metro. Ayer la conocí. No podría explicar lo que me pasó, no podría explicar que resortes inundaron mi cerebro, pero sentí como si un tesoro escondido en el fondo de una sima hubiera salido al cielo abierto. Ahora puedo ver con tanta claridad que hasta me duelen los ojos, ahora no puedo parar de pensar, y acaso comprender, que el hecho de que simples humanos como yo encuentren milagros como éste, es la verdadera razón por la que no deja de expandirse el universo...

Algún día me mezclaré con su risa, algún día dejaré que se mezcle con la mía. Seré paciente. Cada día acudiré puntual a cruzarme con ella en el metro. Hasta que al fin, con el tiempo, nos hayamos domesticado y podamos acercarnos sin mordernos...

Julien

domingo, 1 de noviembre de 2009

Bañada en salitre (ahora tendré que salir a buscarme...)



De vez en cuando, cuando menos te imaginas, descubres a alguien o algo que no te esperabas y que te desborda. De vez en cuando alguna sonrisa o alguna melodía te dejan indefenso sin saber muy bien que te ha ocurrido...

Cuando una canción, como un corazón, llega, no tengo dudas, la escucho, la escucho y la escucho. Paso días repitiéndola una vez tras otra. Luego de tener impregnado hasta mis genes con susodicha, simplemente sigo con mi búsqueda sabiendo que esa canción ya siempre será mía, justo desde el mismo momento en que la suelto, las canciones, como las almas se me quedan agarradas por dentro...


Ahora tendré que salir a buscarme
alguien que me arranque de cuajo la pena
de alguna manera tendré que olvidarte...
Tengo que olvidarme de alguna manera.

Quique González.

Escuchando el final de salitre, no puedo dejar de evocar a Aute cuando cantaba:

De alguna manera tendré que olvidarte,
por mucho que quiera no es fácil, ya sabes,
me faltan las fuerzas, ha sido muy tarde
y nada más, y nada más, apenas nada más.

Luis Eduardo Aute.

Estoy convencido que aquella canción continúa sin palabras donde empieza ésta...
Sin duda ésta termina donde empieza otra...

Basoalto

sábado, 31 de octubre de 2009

Sintigo

Porque de ti volví a aprender el nombre de las cosas.
Porque de ti volví a aprender lo necesario.
Pan, casa, destino, camino,
de ti volví a aprender.
Del bosque de tu alegría,
de manos de tu sereno misterio.
Manolo García...

Sintigo.
Sin tu calor, tu incertidumbre, tus coartadas,
sin tus caricias, sin tus miradas
sin tu frío...

Sin tus palabras inyectadas en renuncios,
Sin tu epidermis, sin tus cizallas,
sin tus subterfugios
que hacen que mis besos resbalen sobre tu espalda...

Sin tu camino, sin tus pinceles, sin tus libros,
sin la risa en la copa de los sombreros,
sin tus pupilas imposibles, sin tu alma,
sin tus trucos para hacer desaparecer el dinero,
sin tu calma...


Y quedaba mucho por hacer,
blanquear las paredes, cambiar los fusibles,
deshacer la cama,
Y quedaba tanto por hacer,
combatir el tedio, abrillantar las galletas con jengibre,
inventarnos un mañana
donde los dos pudiéramos caber...


sin tus contradicciones,
sin tus maestros, sin tus alumnos, sin tus lecciones...
sin tus mares, tus pantanos, sin tus ríos...

Sin tu calor, tu incertidumbre, tus coartadas,
sin tus caricias, sin tus miradas
sin tu frío...

Sintigo

Neftalí

jueves, 29 de octubre de 2009

Contigo

Detrás del arco iris sonreías. Detrás de tu sonrisa me dejaba polarizar. El spin de mis tentáculos casi se detenía, y tu realeza, de quien ya tiene todo hecho, te elevaba y te trascendía...

Aguardé lo suficiente para que hicieras un huequecito en el banco de tu plaza. Me senté a tu lado y te esperé.

En una de éstas dejaste una ventana entreabierta y pude contrastar tu fachada con tu verdad. No te voy a contar lo que vieron mis ojos porque hay secretos que nunca deben dejar de serlo, pero si te diré que en ese instante te vi liberada de ropa y de cuerpo, de fuego y de huesos, desnuda tal como eres...

Elijo la historia, el rincón, la forma. Decido que mis palabras no taladren el núcleo infranqueable que te conforma. Intento no sobrepasar las lindes para no ser expulsado del sueño de rozar tus labios con los míos. Intento ser un alma libre nadando a cinco metros de tu lado... Intento no sentirme atraído hacia tu núcleo ferromagnético (!quién dijo que eras un gas noble, que me lo como!), intento asirme a la cordura, pero no lo consigo...

Y es que no intento nada malo, sólo mirarte a los ojos, sólo cogerte la mano, sólo mostrarte el universo que tengo guardado debajo del mantel. Y quiero enseñarte tanto que me apresuro y tropiezo, y te riego de prisas y de alegrías, y te atropello con razones que de una en una pueden formar un manjar y que de mil en mil no pueden ser digeridas...

Y es que todavía las palabras se están formando en mi conciencia, es que aun necesito un rato de impaciencia para acostumbrarme a tu incierta serenidad...

torra

domingo, 25 de octubre de 2009

Wish you were here

... ¿y crees que puedes distinguir el cielo del infierno,
el cielo azul del dolor,
que puedes distinguir un campo verde de un frío raíl de acero,
una sonrisa de una cara de poker?
¿crees que los puedes distinguir?

¿Consiguieron que vendieras tus héroes por fantasmas,
cenizas calientes por sueños,
aire cálido por brisa helada,
confort frío por promesas de cambios?
¿Realmente cambiaste un papel secundario en esta guerra,
por una plaza protagonista en una cárcel?

Ojalá, ojalá estuvieras aquí,
Seremos simplemente dos almas perdidas
nadando en nuestra pecera, año tras año.

Corriendo por el mismo suelo antiguo,
¿que hemos encontrado? Los mismos miedos de antaño.

Ojalá estuvieras aquí, wish you were here...

Roger Waters (Pink Floyd)



how i wish you were here...

Y poco a poco en este juego nos vamos quedando sin amigos, y sin recursos, sin coartadas y sin piezas con los que plantar cara al olvido...

Ojala estuvieras aquí, ojalá estuvierais aquí para combatir con hechos lo que ya no cabe ser defendido con palabras, para extinguir los incendios de hielo que cada día se apoderan de ese futuro mecánico que nos engulle y transforma en frías máquinas...

Algún día volverás, y juntos escaparemos por la ventana. Dejaremos nuestros cuerpos tendidos bajo la almohada como excusa, o mejor nos los llevaremos puestos, y nadie jamás nos podrá encontrar...

Y ya nunca más nos dejaremos engañar, y nunca más nos dejaremos separar, y ya nunca dejaremos que nos hagan descender por esos derroteros que no son los nuestros...

Ojalá estuvieras aquí, ojalá que encontremos la combinación o el camino del reencuentro...
Ojalá te acuerdes de mí, cuando en una tarde de estas tus ojos se crucen con mis torpes gestos...

Basoalto

viernes, 23 de octubre de 2009

Con el corazón como maleta...

¿Y si te invito te vienes?
¿Y si te dejo te cuelas?
Y si te dejas me invento
el modo, manera o principio
de un vereda en el aire que desemboca en el mar
durmiendo bajo la sombra de la arena...

Las leyes de los cuerpos cayeron
la luz parpadea guiñándonos, como no, su tierno ombligo,
de entre los derroteros surgen victorias,
verdes brotes de libertad de los campos yertos...

Me miras mitad asustada, mitad expectante,
se pusieron en rojo todas las luces.
Todos los indicadores anuncian plenitud junto al peligro.
Afilas la ubre de tu espada, mientras aduces
razones inconexas para seguir sin mostrarte...
y entonces suena la canción:
"no siempre lo urgente es lo importante"
y te quedas sin excusas ni redención...


Ahí afuera la libertad ya suelta, se despereza como una ola.
Vendré a guiñarte una risa
cuando menos te lo pienses
vendré a dividir tu soledad cuando no sepas
que estás sola
y luego cuando todo se apague,
y después cuando por fin emerjas,
tendré preparada mi zodiac
para llevarte a las islas de las que nunca debiste renegar
y que pese a todo, fieles como gatas, te esperan...

Torra