martes, 29 de abril de 2008

La casualidad que estabas esperando...

Dentro de una servilleta, de un avión de papel, de un blog o de una canción. Detrás de una esquina o al cruzar la calle. En una ráfaga de viento o en el reflejo vidrioso de ojos transeúntes contra escaparates. En un anzuelo o en un recuerdo...

Donde menos buscaste se enreda una escusa pequeña, presta, resuelta y dispuesta a salvarte y a dejarse salvar. La casualidad que estabas esperando acude a tu rescate!!!!

Déjala que se pose. Déjala obrar!!!

Neftalí

2 comentarios:

Yo soy el que soy dijo...

Pues yo sigo esperando que llegue mi casualidad...

En fin, a ver si con mi nuevo "curso" dopo un poco el asunto. Ya te contaré qué tal funciona, jeje.

¡Saludos!

Pola dijo...

uffff
yo tambien espero que llegue a mi...


abrazos!