martes 10 de noviembre de 2009

Hadrones, personas y el dichoso Heisenberg...

Ahora que está tan de moda la experimentación con hadrones, ya sabéis amiguitos, partículas subatómicas responsables de ciertas interacciones (fuerzas), ahora que están con el LHC parriba y pabajo a ver si a golpe de protonazos encuentran el bosón de Higgs, ante lo cual el que suscribe se muestra un poco escéptico, y no por el hecho de que no lo vayan a encontrar, que lo harán, sino por el dato de que nunca se sabrá si lo observado realmente no es fruto de la energía invertida en la búsqueda... Ahora, digo, que la física se olvida de los hombres, me da por pensar
que los hadrones y los hombres por los mismos principios nos movemos, por los mismos principios nos regimos...

Ya lo dijo Heisenberg, con su principio de incertidumbre, cuando aportamos energía a un sistema para observarlo mejor, debido a la energía aportada el sistema se convierte en otro distinto al que pretendíamos medir...

Y claro, esta mentecita filosófica mía, con su indudable sincretismo y su carácter conciliador, me ha dicho: ¿no pasa eso mismo con las personas? ¿Cuantas veces nos aproximamos simplemente para mirar, o para echar una mano, y al acercarnos somos como caballos desbocados de Atila, que no dejamos títere con cabeza? No se me ocurre mayor ejemplo para el principio de la incertidumbre...

Algún día aprenderé la forma de observarte sin dejarte tiritando (al menos no de frío), algún día encontraré la fórmula para acceder a tus tensores sin que mis riadas de fermiones, fotones y otros amigos, desborden tus pantanos, inunden tus campos y mojen hasta dejar inservible tu preciado trigo. Algún día hallaremos la forma, la posición y el momento, para, entrópicamente hablando (irreversible por ende) ser amigos, jajajajajaajaj

torra

Ps. Si hay algún físico por ahí que me perdone
ps2. Si hay algún filósofo por ahí que me perdone
ps3. Si hay algún filólogo por ahí que me perdone.
ps4. Venga, va, perdonadme todos, ajajajajajajaj

Heterónimos


Entre los dos sumamos más de 10...

lunes 9 de noviembre de 2009

El que busca estrellas...

"las estrellas siempre me hacen reír"
Antoine de Saint-Exupéry


Llevo toda la vida siguiendo estelas y estrellas.
(http://brovales.blogspot.com/2007/11/repaso.html)
Debería estar acostumbrado a transitar desiertos y a habitar pantanos. Aunque, como eso de la costumbre y de la rutina es algo de lo que huyo porque claramente me disminuye (de hecho, la desidia es mi talón de Aquiles), cada tropiezo y cada lucecita la festejo como si fuera, de hecho lo es, la primera y única...

El caso es que, el otro día, divagando con una buena amiga, le comenté que me apetecía tener un astrolabio, y, mira por donde, hoy me han planteado construir uno (y no es broma). Así que lo primero que he hecho ha sido preguntarle a la wikipedia, quién me comentó, además, su significado: el que busca estrellas...

Y así me veo, cayendo y levantándome, volviéndome a caer y de nuevo retoñando en este ciclo sin fin que me conjuga y me da sentido... construyendo astrolabios perennes para salir a la caza de mi estrella...

torra


La vida es más compleja (y sencilla) de lo que parece

Si quieres algo déjalo libre
Si vuelve es tuyo
si no, nunca lo fue

domingo 8 de noviembre de 2009

De aquí p'allá


Oscilaciones entre lo relevante y lo invisible
que te traen a mi primera
línea de pensamiento
o te dejan
aparcada en el olvido
impresionante, indivisible,
supremo.

Con el viento insuflando mis velas
con tu licor,
mi canoa se atreve a posarse cerca
de tu orilla.
Pregunto. Alguien me presta alguna silla
y ahora
sólo tengo que esperar
tu hora
en mi reloj.

Por fin sales de tu guarida,
por fin te dignas a dejarte ver.
Por fin rehúsas tu naturaleza inmemorial
y te materializas.
Luego, desde lejos,
me ofreces algo de beber.

El trigo de ahí afuera
festeja el saber
que por fin, al fin, nos encontramos.
El viento, de nuevo el viento,
se alegra agitando mis cabellos
alados
al comprobar
que te dejas encontrar...

Y entonces el péndulo se desliza.
Y entonces se pasa mi ciclo
de luna creciente,
y entonces me alejo, sin querer, de tu regazo,
y entonces, como siempre,
me despierto del sueño,
se deshace tu abrazo,
se derrite tu esmeralda
y me caigo de la cama,
¡Por los dos lados!

Neftalí.

sábado 7 de noviembre de 2009

Miss camiseta mojada

Tiembla, como si fuera la primera vez
como si fueras a largarte después,
y no quisieras

Reina, en las ciudades sin nombre
en autopistas hambrientas
mantienen vivo el dolor...

Tiembla, como si fuera la primera vez
como si fueras a largarte después,
y no quisieras

Quique González




(cómo me gusta la música de este hombre, hay una calle que lleva tu nombre pero no me acuerdo... fin de temporada para los cantantes y los camareros... en todos lugares te encuentro, en todos los lugares me siento un habitante más en la ciudad del viento... )

viernes 6 de noviembre de 2009

Lo que te conté al oido...

Saltar. Me apetece salir contigo, por ahí, a sacarle risas a las esquinas y a las farolas (las farolas, que personajes) a enfrentarnos, espalda con espalda a todas esas hordas de indecisión e incertidumbre de hojas secas y almenas sin princesas.

Rascar con la punta de tus dedos, guiados por los míos, la propia corteza del alma de las cosas, sentarnos a la sombra de cualquier árbol y mirarnos, o ni tan sólo eso sino solamente besarnos, mientras la alegría de nuestros secretos derramados va iluminando la mañana, mientras las excusas para no compartir nuestras heridas se caen derretidas por nuestras ganas de volar...

Dominar el arte de decorar con arco iris las fachadas. ¿Todavía no te he contado cuantos abrazos son necesarios para plantar una avenida entera con árboles de guiños? Conozco un lugar donde sólo tuve que abrazarte una vez para que todo un jardín centelleara todos los colores, posibles, imposibles y esos otros que están dudosos de existir o no...

Conquistar el mundo de las pequeñas metas y los grandes logros. Ser capaz a tu lado de distinguir lo urgente de lo importante. Recordar que no hay nada más que pasar por la vida dándose cuenta que la conciencia de la grandeza de las cosas diminutas es lo que nos hace brillar. Recordar, si recordar, tengo ganas de recordar a tu lado, tengo ganas de, sin sentirme avasallado sentir que mis lindes pueden llegar más lejos, más profundo, más "padentro" y más alto, todo a la vez.

Correr hasta quedar exhausto, sembrar de carcajadas los umbrales, regalar rosas a los transeúntes, ponernos pañales y no echar ni gota, o llover sobre los folios indescifrables. Y gritar hasta agotar nuestra dudosa credibilidad, y cantar y bailar y hacer yoga...

Y Saltar... Me muero de ganas de darte la mano e ir por la calles simplemente riendo y saltando...

Pablo "el mago" Basoalto