lunes, 18 de junio de 2007

Points of View

Lo que está claro es que nada es verdad ni es mentira. Y si todo está polarizado, deformado e incluso transformado por la forma de verla o quererla ver, resulta muy buena práctica aferrarse al lado bueno de las cosas…

Creer es crear, si nos empeñamos en seguir creciendo creceremos, si nos obligamos a soñar acabaremos llegando a ese lugar donde los sueños cuelgan de los árboles.

Creemos amistades, corazones, relucientes estandartes de la paciencia ardiente, risa, vida.

En toda esta marabunta, al final, como siempre nos vamos olvidando de que las cosas pequeñitas son las cosas importantes, como decía mi amigo Antoine: la gente se meten en los rápidos, pero no saben a donde van ni lo que quieren, entonces se agitan y dan vueltas…

Si tuviera 53 minutos los dedicaría a caminar plácidamente hacia una fuente, si tuviera 53 minutos los dedicaría a observar mi río, avieso ejecutor del escondite, o lo dedicaría a mirarte a los ojos cuando hablas, a escucharte, a contarte las historias de otros tiempos. Si tuviera 53 minutos los dedicaría suavemente a estar contigo.

Neftalí

1 comentario:

Lumen Dei dijo...

Si sólo tuviera cincuenta y tres munitos, y no tuviera nada más, los dedicaría a estar contigo -y no me refiero a ti, brovales-, a acariciarte los piececitos y la cara, a besarte los labios, a abrazarte, a olerte el pelito, a mirarte a los ojos, a oír tu voz, a acurrucarme junto a ti... y a algunas cosas más, pero contigo, sólo contigo.