lunes, 17 de diciembre de 2007

como quien se limpia en una servilleta...




Estamos acostumbrados a prestar ayuda, a colaborar, a implicarnos de dos formas diferenciadas.

A veces un gran problema de otros es solucionado con una gran frase, o un cuidadísimo plan ingeniado sobre un plano de aire y viento, como quien se limpia en una servilleta...

Otras veces, cuando nuestra sapiencia, tiempo y grandeza lo requiere, nos inclinamos y enseñamos al "renacuajo" a dar sus primeras pedaladas, nos postramos durante cinco minutos para solucionarlo todo como quien enseña a montar en bicicleta...

Entre tanto el mundo ahí afuera sigue rodando, y tanto la servilleta como la clase magistral del "bípedo" vehículo, se quedan en aguas de borrajas cuando el viento o la realidad delincuente atraca con su navaja de incoherencia a nuestros jóvenes apadrinados...

Y es que los 2 de mayos que tanto gustamos de desperdigar se quedan en nada si fallamos el resto de los días del año, sobre todo si al día siguiente, cuando los fusilamientos ocultamos la cabeza...

Basoalto

1 comentario:

Hari Seldon dijo...

Qué fácil es echar una mano al prójimo. Y cuanto les cuesta a algunos...