miércoles, 16 de mayo de 2007

Allá va el olor de la rosa...

-Las estrellas son hermosas, por una flor que no se ve...
Respondí "seguramente" y miré sin hablar los pliegues que la arena formaba bajo la luna.
-El desierto es bello -añadió el principito.
Era verdad; siempre me ha gustado el desierto. Puede uno sentarse en una duna, nada se ve, nada se oye y sin embargo, algo resplandece en el silencio...
-Lo que más embellece al desierto -dijo el principito- es el pozo que oculta en algún sitio...

1 comentario:

Lumen Dei dijo...

"Ça c'est pour moi, le plus beau et le plus triste paysage du monde".

Así comienza el último párrafo de "Le Petit Prince", en la última página, en alusión al desierto en que el protagonista se encontró con el niño de cabellos de oro, que reía, que no respondía a las preguntas, y que quería que le dibujasen un cordero.