lunes, 14 de mayo de 2007

qué malo es el conocimiento...

... y qué adictivamente bueno saber que existen constelaciones, tierras con oasis, principitos, amapolas, zorros, risas, primaveras, magia, caballos, rancheras y canciones
que detallaron antes de nacer tu desenlace...

qué bueno y que malo es saber que todo lo que necesitas para volar es aprender a imaginarte con alas, que aunque Ícaro fallase, fue por creerse al dueño absoluto de su destino...

qué bueno es saber con los ojos cerrados lo que está pasando dos millones de kilómetros detrás de la cortina, comprender el color del aire que respiras y sentir los conjuros que componen tu mural. Mientras suena la música, las redes de la misma te cazan y liberan y una musa indiscreta en la escalera te espera sonriente con el testigo en la mano, para que sigas relevando al olor del mar...

qué bueno es saber a qué saben los besos y a que sabe la tierra, a qué huelen los cuentos y a qué huele la humanidad supina, saber el tacto de la consciencia y el contacto de la noche, saber lo que dicen entre dientes la esperanza o escuchar la dulce canción de los frutales verdes, que bueno ver que todo se derrite en mentiras si la brújula de la alegría todopoderosa pierde el norte...

qué bueno es saber que la vida se abre como un regalo esperando a que nosotros, fareros afortunados, hinquemos el diente!!!!

Bebed de ella, con mesura, fruición y tacto, bebed de ella porque la vida es más que cualquier cosa que podáis imaginar, porque la vida sobre todas las cosas será siempre un milagro.

Carpe diem

Neftalí

1 comentario:

Yo soy el que soy dijo...

Me encanta tu optimismo. ¡Da gusto leer tu blog!

Saludos.